miércoles, 15 de marzo de 2017

CONCEPTO DE MONARQUÍA ABSOLUTA

monarquía absoluta
            Es la forma de gobierno en la que se ejerce el poder a título hereditario y vitalicio y en que todas las facultades de mando están concentradas en el gobernante, que lleva el nombre de rey o monarca. Aunque necesidades de orden práctico le obliguen a establecer cierta forma de delegación de funciones, el monarca conserva la totalidad de las facultades de control sobre los órganos subalternos y asume la decisión última e inapelable sobre los asuntos estatales. El monarca encarna y personifica los atributos del Estado, tiene carcácter mayestático y es jurídicamente irresponsable. Ejerce su poder sin limitación alguna de orden jurídico, puesto que su voluntad está situada por encima de las leyes.
            El monarca es el jefe del Estado y del gobierno. Recibe su investidura por vía hereditaria y la detenta vitaliciamente. Por consiguiente, es la sucesión hereditaria, regida por sus propias normas, el título para el ejercicio del mando político.
            Esta <forma de gobierno se funda en la <legitimidad monárquica, según la cual el poder pertenece por vía hereditaria a la persona de la familia real  —dinastía—  que las leyes de sucesión de la corona designan. Como toda legitimación, esta no es simplemente una explicación legal de cómo y por quién se ejerce el poder político sino que entraña una justificación ética de su ejercicio, que está situada en las ideas inspiradoras del orden jurídico positivo, en los principios a él subyacentes, en las creencias situadas más allá de las leyes y en virtud de las cuales éstas cobran validez.
            Esta forma de gobierno es un valor histórico antes que una realidad política actual. Fue el modo específico en que se organizó el poder político durante los siglos XVI, XVII y XVIII, a partir de la unificación de los Estados europeos  —España, Inglaterra y Francia—  y hasta la Revolución Francesa. Fue un poder no compartido. Las mismas personas ejercieron las facultades legislativas, ejecutivas y judiciales. Establecieron un gobierno centralizado y despótico, ejercido hereditaria y vitaliciamente en nombre de la divinidad. La frase el Estado soy yo, que se atribuye a Luis XIV de Francia, resume las características de la monarquía absoluta.
            Es cierto que había un ordenamiento jurídico  —el ordenamiento monárquico—  pero éste era producido por el monarca, que siempre podía eximirse de la obligación de acatarlo. El monarca estaba situado por encima de la ley y era dueño de una voluntad omnímoda y de un poder absoluto.
            En este régimen político, la >soberanía residía en la persona del monarca, llamado por antonomasia ”el soberano”, quien ostentaba la totalidad del poder y determinaba los destinos nacionales.
            Una de las características de los monarcas absolutos fue que reclamaron un derecho divino de gobierno sobre la sociedad. Se consideraron como enviados de dios para conducir a sus pueblos. Fueron los típicos gobernantes por la gracia de Dios. La monarquía absoluta fue, por tanto, sagrada. A los súbditos no les quedó, como dijo el prelado francés Jacques-Bénigne Bossuet (1627-1709) a fines del siglo XVII, más que obedecer aun en el caso de un príncipe injusto y opresor, puesto que “la impiedad declarada, y hasta la persecución, no eximen a los súbditos de este deber de obediencia”.
            Durante mucho tiempo la Iglesia Católica fue la aliada principal de la monarquía absoluta. Puso los tribunales de la Inquisición a su servicio. El papa Pío VI, en su alocución del 17 de junio de 1793 ante el consistorio  —en plena Revolución Francesa—  salió en defensa de la institución monárquica, a la que calificó como le meilleur des gouvernements, y, por supuesto, lanzó toda la carga clerical contra el republicanismo y las otras conquistas de Francia.

            En el régimen de la monarquía absoluta europea la actividad económica de la sociedad estaba totalmente reglamentada. Tarifas aduaneras rigurosas y regulaciones navieras obstaculizaban el comercio exterior. Todo el quehacer económico de la sociedad estaba estratificado. Eran los tiempos de la escuela económica mercantilista. Lo cual provocó la reacción de la naciente burguesía comercial y financiera que, afanosa de libertad de trabajo y bajo la consigna del <laissez faire, impulsó la transformación de 1789 en Francia.

lunes, 6 de marzo de 2017

EL ANTIGUO RÉGIMEN

EL ANTIGUO RÉGIMEN
Se conoce con el nombre de Antiguo Régimen, a las diferentes formas de organización, política,social y económica  que predominaban en Europa antes del estallido de la Revolución Francesa. Esta organización del antiguo Régimen, fueron las que precipitaron el movimiento revolucionario al mismo tiempo que se convirtieron en causas de este movimiento colosal que transformó la estructura de la humanidad.

En el antiguo régimen encontramos las siguientes características:
·         Intolerancia religiosa.Se debía profesar la religión del estado.
·         Desigualdad social.En la sociedad se encontraban tres estamentos de los cuales era casi imposible salir.
·         El gobierno estaba en mano de los monarcas que aspiraban al absolutismo monárquico.
·         En la economía se buscaba la grandeza del monarca, no del pueblo.Se basaba en los principios del mercantilismo.

La sociedad del Antiguo Régimen

La estructura social del siglo XVIII se basa en una determinada concepción ideológica insertada en un contexto político determinado: La monarquía absoluta de origen divino.

La sociedad del Antiguo Régimen es una sociedad estamental, de acuerdo con ello, nobleza y clero que no suponen más del 5% de la sociedad y que son grupos privilegiados, tienen el dominio de la mayor parte de la tierra, lo que les ofrece un buen número de ocasiones, para ejercer su dominio sobre el resto de la sociedad que es el tercer estado.

Esta sociedad vertical se verá contrastada a mediados del siglo XVIII por otra concepción social basada en la mayor o menor riqueza de sus individuos, de acuerdo con la moral burguesa. La sociedad estamental se basa en la invariable atribución de funciones de la que cada individuo es sujeto por nacimiento, lo que determina una sociedad muy cerrada en la que la importancia del linaje es decisivo.

La base ideológica de esta ordenación social es el cristianismo puesto que queridas por Dios, cada individuo debe de permanecer fiel a unas normas de comportamiento dentro del grupo del que forma parte y que legitima su estatus.



LOS ESTAMENTOS::
                    
La nobleza → en el siglo XVIII sigue predominando en este grupo el servicio de las armas frente  a las tareas mercantilistas (que se concibe como una actividad servil). Hasta el punto que en algunos países el desempeño de estas tareas puede hacer perder la condición nobiliaria. 

La nobleza sigue reclamando el servicio directo al rey, lo que es un modo de monopolizar buena parte de los cargos públicos. Preocupación esencial es también garantizar el sustento material y lo consiguen ligando su patrimonio al linaje (la familia de donde provienes) mediante la formula que se conoce como vinculaciones, de tal manera  que consiguen que esos bienes sean inalienables y que pasen  a formar parte de un Régimen de manos muertas.

En el siglo XVIII eran escasos ya los linajes antiguos. Durante el siglo XVI y XVII, el desarrollo económico permitió que elementos de la burguesía pasaran a formar parte del estamento nobiliario mediante la compra de títulos nobiliarios, sin embargo, siempre persistió dentro del estamento de la voluntad diferenciar a los más rancios linajes de los nuevos nobles, así en Francia se habla de una nobleza de L'epé y de la robe (la espada y la vestidura), es decir, que la nobleza no se presenta como un grupo homogéneo sino que existen diferencias en cuanto a su nivel económico.
                     
El clero → presenta una mayor cohesión que la nobleza, puesto que sus relaciones de jerarquía son mas claras con todo Poco tiene que ver, un humilde cura rural con un arzobispo o con un abad de monasterio, diferencias que se acentúan sobre todo en el centro de Europa, por la costumbre de la nobleza de reservarse los altos cargos eclesiásticos para los segundones de la familia. Tan solo España e Italia siguió siendo la vía eclesiástica una manera de ascenso social para el tercer estado.

La iglesia era un estado dentro del estado, tenía su jurisdicción propia, tribunales especiales y en el caso de la iglesia católica un peculiar impuesto conocido como el Diezmo (décima parte de las ganancias que obtuvieran los campesinos.).
                       
El tercer estado o estado llano → se trata de un grupo muy diverso que lo único que tienen en común es que no son privilegiados. Las diferencias económicas permiten establecer un orden jerárquico dentro de ellos. En primer lugar se encuentran individuos que trabajan en la administración y hombres de negocio que han adquirido fortuna; por detrás de estos nos encontramos al grupo medio (artesanos, médicos..) y finalmente en la escala mas baja se encuentran los campesinos cuya situación no es la misma para todos.


sábado, 3 de septiembre de 2016

LA REVOLUCIÓN ORIENTAL (1825-1830)

LOS HECHOS.


Luego de haber fracasado el intento revolucionario de 1823, los exiliados orientales refugiados en Buenos Aires continuaron los preparativos para un nuevo levantamiento armado. En 1825 nuevos hechos políticos aumentaron su confianza en la posibilidad de un iniciar una lucha victoriosa. Varios factores crearon el clima propicio para la insurrección:
a) en lo interno de la Provincia Oriental era cada vez mayor el descontento con la política de Lecor que favorecía a un reducido grupo de allegados. Muchos orientales que no habían particiapado en el intento de 1823 ahora parecían dispuestos a la lucha y sólo se esperaba el momento propicio y que se pronunciaran personalidades de reconocido prestigio (caudillos).
b) en el orden internacional hay dos hechos que van a estimular y favorecer la revolución de 1825. Por un lado se produce la derrota final de las últimas fuerzas españolas que aún permanecían en Sudamérica, en la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824). Se aseguraba así el fin del dominio español, ya que era impensable la posibilidad de una reconquista hispánica sobre sus ex-colonias, sobretodo porque era claro que Inglaterra no estaba interesada en que eso ocurriera. Por lo tanto España ya no podría reclamar ningún derecho sobre el territorio de la Provincia Oriental y los orientales debían decidir si seguían perteneciendo a Brasil o si cambiaban esa situación.
El otro hecho significativo tenía que ver con la organización de las Provincias del Río de la Plata. Tras varios años de desorden y luchas entre las provincias, en diciembre de 1824 se instaló en Buenos Aires el Congreso Constituyente con el objetivo de redactar una constitución y crear un gobierno para todas las provincias que habían sido parte del Virreinato del Río de la Plata. El Congreso Constituyente aprobó en enero de 1825 una Ley Fundamental que establecía que el Congreso se encargaría de los problemas de interés común a todas las provincias y se encomendaba provisoriamente al gobernador de Buenos Aires el Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas (hasta que se aprobara la constitución definitiva).
Este acontecimiento tenía consecuencias sobre la situación de la Provincia Oriental. La dominación portuguesa y brasileña sobre la provincia había sido posible por la desunión de las provincias del Río de la Plata, pero estas nunca habían creído que aquel dominio fuera definitivo y esperaban ver a la Provincia Oriental de vuelta a su seno. Alejado Artigas de la zona, Buenos Aires ya no veía a los orientales como un peligro y las provincias del litoral seguían viendo a la P. Oriental como otra de ellas.  Además la presencia brasileña en el Río de la Plata se veía como una peligro.
Pero hacer que la P. Oriental volviera a ser parte de las Provincias del Río de la Plata y dejara de ser una provincia del Imperio de Brasil, significaba enfrentarse a los brasileños. Para hacerlo las provincias platenses debían estar unidas. Al comenzar el año 1825 se había logrado esa unión.
En abril de 1825, con la “cruzada libertadora” va a dar comienzo la insurrección de los orientales contra el dominio brasileño. En un primer periodo , que va desde abril a octubre de 1825, la revolución fue un movimiento de orientales sin una participación directa de fuerzas de las Provincias del Río de la Plata. Cuando los orientales mostraron su capacidad guerrera para derrotar a los brasileños y dieron señales de organizarse, el Congreso de las Provincias del Río de la Plata aprobó la Ley de Reincorporación por la cual la provincia Oriental pasaba a ser parte de aquellas (24 de octubre de 1825). Anteriormente, el 25 de agosto de 1825, un congreso de orientales reunido en la ciudad de Florida se había pronunciado en contra del dominio brasileño y a favor de la unión con las provincias platenses.
Desembarco en la Agraciada, pintura de J. M. Blanes
2) LA CRUZADA LIBERTADORA
¿Donde y cómo se organizó la revolución? Los exiliados orientales que estaban en Buenos Aires se reunían en el comercio de Luis Ceferino de la Torre o en los saladeros de Pedro Trápani preparando la insurrección. Entre otros asistían a esas reuniones Juan Antonio Lavalleja, Manuel Oribe, Manuel Lavalleja, Pedro Trápani, Simón del Pino, Pablo Zufriateguy, Atanasio Sierra y Manuel Freyre.
Los revolucionarios hicieron dos tipos de gestiones: unas en Buenos Aires para obtener armas y dinero; otras en la P. Oriental para obtener gente que apoyara el movimiento asegurándose una participación masiva en la insurrección armada.

En Buenos Aires hubo apoyo de la población; el gobierno no se comprometía públicamente para evitar una guerra prematura con Brasil, pero permitió las reuniones “secretas” y aportó dinero. También aportaron dinero grandes comerciantes, saladeristas, estancieros y banqueros que esperaban obtener alguna ganancia cuando la provincia volviera a estar vinculada políticamente con Buenos Aires. A partir de 1822 había aumentado la demanda de productos de los saladeros lo que provocó una mayor demanda de ganado. Los saladeros de Buenos Aires necesitaban más ganado para faenar y los estancieros necesitaban más tierras para más tener ganado. Asentarse en la P. Oriental luego de expulsar a los brasileños, parece ser el motivo principal de ese apoyo de estancieros y saladeristas porteños. No era sólo por solidaridad con los orientales.
En la P. Oriental se obtuvo el apoyo de pequeños caudillos que se comprometieron a proporcionar caballos y conseguir gente para la lucha. Pero fracasó el intento de obtener la adhesión del caudillo principal en la campaña: Fructuoso Rivera, quien ocupaba un puesto de importancia dentro del gobierno brasileño en la P. Oriental.
En abril de 1825, completados todos los preparativos, se inició la Cruzada, cuya jefatura correspondió a Juan Antonio Lavalleja. Se cruzó el Río de Uruguay desde  Buenos Aires en dos etapas y finalmente el día 19 de abril desembarcaron en una zona conocida como La Agraciada.  El grupo que desembarcó era pequeño, 33 hombres de acuerdo a la tradición; pero en territorio oriental se fueron sumando más. Los desembarcados eran sólo el grupo dirigente, pero se necesitaba de la suma de la población oriental para hacer triunfar la rebelión. Diez días después del desembarco, en las cercanías del arroyo Monzón, se incorporó Rivera a las fuerzas revolucionarias. Este hecho, polémico en cuanto a si la incorporación fue voluntaria o forzada, era de trascendental importancia porque significaba contar con el apoyo de la campaña donde era mucha la influencia de Rivera.

3) LOS OBJETIVOS DE LOS REVOLUCIONARIOS
Los objetivos inmediatos de los rebeldes eran militares y políticos.
Los objetivos militares eran:
A) Extender la revolución desde el oeste hacia el este dividiendo y aislando al ejército brasileño que quedara al sur.
B) Mantener la zona del litoral porque a través de ella se podía recibir ayuda de las provincias argentinas.
C) Organizar un ejército capaz de soportar una larga campaña.
D) Demostrar fuerza y eficiencia para recibir ayuda desde las Provincias Unidas.
Los objetivos políticoseran: la creación de un gobierno para administrar los territorios que se fueran liberando y demostrar capacidad para mantener el orden y de esa manera obtener el apoyo de las Provincias Unidas y lograr que estas entraran en guerra con Brasil.
En el campo militar se obtuvieron los primeros éxitos con la toma de las ciudades de Soriano, San José y Canelones. El 8 de mayo de 1825 las fuerzas revolucionarias le pusieron sitio a la ciudad de Montevideo que aún se encontraba en manos brasileñas. Después de esos éxitos iniciales se producen dos victorias de importancia para la revolución: Rincón y Sarandí. El 24 de setiembre las fuerzas dirigidas por Rivera iniciaron una acción sorpresiva para quitarle a los brasileños las caballadas que tenían enRincón de las Gallinas, culminando el hecho con una victoria oriental apropiándose los vencedores de 8 mil caballos y armamento.
Aún de mayor importancia por sus consecuencias políticas fue la batalla deSarandí el 12 de octubre. Las fuerzas dirigidas por Lavalleja, y donde se encontraban los principales jefes orientales del momento (Rivera, Manuel Oribe, Zufriateguy, Ignacio Oribe, Julián Laguna, Leonardo olivera, etc) derrotaron al ejército brasileño con fulminantes ataques de caballería. Las bajas brasileñas en Sarandí fueron considerables, pero lo más importante fue que el triunfo daba pruebas de la capacidad de los orientales, elemento importante para obtener el apoyo total de las Provincias Unidas.
El otro objetivo, la creación de un gobierno, también se cumplió.

4) CREACION DE UN GOBIERNO PROVINCIAL
Desde el desembarco y hasta mediados de junio de 1825, los territorios liberados fueron gobernados “de hecho” por el principal jefe militar, Juan Antonio Lavalleja.  Este tuvo que resolver los problemas que necesitaban urgente tratamiento y darle una mínima organización al territorio, por ejemplo crear una comisión de hacienda, una receptoría de aduanas y una comisión encargada de hacer gestiones en Buenos Aires para recibir ayuda.
En el mes de mayo Lavalleja envió una comunicación a los cabildos de las principales ciudades de la provincia ordenando que se eligiera un delegado para formar un Gobierno Provisorio.
Se eligieron delegados por seis departamentos: Colonia, Maldonado, Canelones, San José, Soriano y Durazno. El 14 de junio quedó instalado el Gobierno Provisorio en la ciudad de Florida, siendo presidido por Manuel Calleros.
Las primeras medidas tomados por el Gobierno provisorio fueron:

A) Designación de Lavalleja como Comandante y de Rivera como Inspector General del ejército oriental. Se trataba de transformar al movimiento revolucionario en una milicia organizada y atada a las jerarquías.
B) Designación de dos delegados para gestionar en Buenos Aires la ayuda del gobierno de las P. Unidas.
C) Convocatoria a elecciones para formar una sala de Representantes que actuaría como poder legislativo.
Se realizaron las elecciones y el 20 de agosto comenzó a funcionar la Sala de Representantes que se mantuvo hasta que fue disuelta por Lavalleja en octubre de 1827. Estaba integrada por 14 miembros.

5) LAS LEYES DEL 25 DE AGOSTO
Sala de Representantes reunida en Florida
A iniciativa de Carlos Anaya la Sala de Representantes decidió anular la incorporación de la Provincia Oriental a Brasil. En la sesión del día 25 de agosto de 1825 se aprobaron tres leyes que eran fundamentales por que establecían la decisión de los orientales sobre que estado integrarían en el futuro.
-La ley de independencia: consta de dos partes. En la primera parte la Sala de Representantes declara la nulidad de todos aquellos actos por los cuales los gobiernos anteriores de la provincia habían aceptado, bajo el uso de la fuerza, incorporarse a otros estados. En la segunda parte declara que la Provincia Oriental reasume sus derechos y libertades y se declara “de hecho y de derecho” libre e independiente de Portugal, Brasil o cualquier otro poder. De esta manera se anulaba la incorporación de la Provincia realizada por el Congreso Cisplatino en 1821.
-La ley de unión: establece que la Sala de Representantes, representando la voluntad de los orientales, declara la unión de la Provincia Oriental a las Provincias unidas del Río de la Plata, o se que la Provincia Oriental quiere ser parte de aquellas.
La ley de pabellón: establece el uso de la bandera tricolor usada por los 33 al desembarcar (y que retomaba los colores de las banderas artiguistas) hasta que se admitiera a la provincia dentro de las Provincias Unidas, pasando entonces a usar la bandera de estas.


1826: LAS P. UNIDAS CONTRA BRASIL

El gobierno de las P. Unidas había prestado ayuda al movimiento revolucionario en forma indirecta. Los triunfos orientales en Rincón y Sarandí y la ley de unión votada por la Sala de Representantes, decidieron al Congreso de las P. Unidas a considerar a la Provincia Oriental como una de ellas. Esto se hizo a través de la llamada “ley de reincorporación” aprobada el 24 de octubre de 1825, que reconocía a esta provincia como integrante de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Al hacerlo desconocía la autoridad que Brasil decía tener sobre la Provincia Oriental; era, de hecho, la declaración de guerra a Brasil. Este, que ya había protestado reiteradamente ante Buenos Aires acusando a las P. Unidas de favorecer a los rebeldes orientales, declaró  la guerra el 10 de diciembre. Esto no tomó de sorpresa a las P. Unidas que desde mayo había comenzado a reforzar los ejércitos sobre el Río Uruguay.
En enero de 1826 las fuerzas de las P. Unidas ingresaron a territorio oriental y los hombres dirigidos por Lavalleja se unieron a ellas. A partir de este momento la guerra ya no era entre los rebeldes orientales y el Brasil sino entre este y las P. Unidas.
La incorporación de las fuerzas orientales al ejército argentino, dirigido por Martín Rodríguez, se hizo con algunas dificultades. La incorporación significaba la perdida de la autonomía, ya no se trataba de un ejército oriental sino de parte de un ejército dirigido desde Buenos Aires. Además era evidente que Buenos Aires estaba imponiendo el unitarismo en el Congreso Constituyente, por lo tanto había una tendencia centralizadora, que parecía resucitar los viejos antagonismos entre la capital y las provincias.
Durante el año 1826 se vio con mayor nitidez la inclinación alunitarismo del Congreso. Se creó un pode ejecutivo permanente para favorecer la centralización, designándose a Bernardino Rivadavia(dirigente unitario) como Presidente, se declaró a Buenos Aires como capital de las P. Unidas y finalmente se aprobó una constitución de claro contenido unitario.
Este situación se reflejó en la P. Oriental con el aumento de influencia de los sectores favorables al unitarismo que se oponían a Lavalleja que era partidario de la tendencia federal. Presionado desde Buenos Aires Lavalleja delegó el mando político en la Provincia Oriental (había sido designado Gobernador por la Sala de Representantes unos meses atrás) y marchó hacia el frente de batalla en el norte de la provincia.
A pesar de las declaraciones de guerra, la guerra efectiva entre las P. Unidas y Brasil no comenzó hasta enero de 1827. El ejército de las P. Unidas penetró en territorio ocupado por los brasileños y luego de largas y penosas marchas en pleno verano, se produjo la única batalla de importancia de esta guerra: Ituzaingó, donde los brasileños fueron derrotados. La idea de los jefes vencedores era avanzar más en territorio brasileño y lograr una victoria decisiva, pero no se pudo hacer y el frente de lucha se estabilizó.

La guerra también se desarrollaba en el mar. Allí la superioridad brasileña era aplastante y su flota de guerra había bloqueado el puerto de Buenos Aires. A pesar de la superioridad brasileña, el gobierno de Buenos Aires había logrado formar una escuadrilla bajo el mando del experimentado marino Guillermo Brown que obtuvo algunos éxitos.


1827: LA GESTIONES DE PAZ

Los años 1827 y 1828 fueron decisivos para el proceso de independencia del Uruguay. En estos años se observa:
- La paralización de las operaciones militares, adquiriendo más importancia las negociaciones diplomáticas.
- La ruptura interna de las Provincias Unidas que volvieron a dividirse.
- El fortalecimiento de la autoridad oriental que se desliga de la influencia unitaria y adquiere mayor autonomía.
- Las gestiones de paz realizadas por los ingleses y que culminan con la creación del Uruguay.

1) LA MEDIACION INGLESA
Fue solicitada por los dos países en guerra al ver que el conflicto se alargaba y no tenía una definición favorable para ninguno de los dos bandos. Inglaterra por su parte tenía gran interés de intervenir para terminar con el conflicto que afectaba sus intereses comerciales en el Río de la Plata.  Inglaterra era la gran potencia comercial de la época y el sur del continente americano le interesaba porque era proveedor de materia prima (cueros) y podía ser un mercado para sus productos industrializados. Los empresarios ingleses tenían interés en aumentar sus ventas a estas regiones, lo que se veía perjudicado por el bloqueo del puerto de Buenos Aires, y las dificultades de navegación en el Río de la Plata por la situación de guerra.
Por lo tanto el objetivo principal de la mediación inglesa era lograr la paz que permitiera el comercio normal. Pero no se debe descartar otro objetivo: obtener la apertura de los ríos que permitiera el ingreso de la mercadería inglesa al interior de los países. Inglaterra sostenía que aquellos ríos que pasaran por más de un país, no podían considerarse ríos interiores, sino internacionales y cualquier país tenía derecho de navegar por ellos. Esto favorecía al país que tenía la mayor flota que circulaba por todos los mares del mundo: la propia Inglaterra.
La mediación inglesa se hizo a través de Lord Ponsomby, enviado especial del Primer Ministro Canning, que se trasladó a América para hacer las gestiones de paz.

Al comienzo, las conversaciones no prosperaron. en realidad ambos países confiaban aún en que podía vencer al adversario y quedarse con la provincia, por lo tanto no dieron mucha importancia a las gestiones inglesas.
La situación cambió a partir de la batalla de Ituzaingó. El gobierno de Brasil, temeroso de una invasión más profunda a su territorio y con graves problemas internos para resolver, se mostró más dispuesto a negociar.
A fines de 1827 el emperador de Brasil, presionado por los problemas internos (movimientos separatistas), decidió negociar sobre nuevas bases, aceptando como solución la independencia de la P. Oriental, siempre que se le asegurara que en el futuro no se uniría a las P. Unidas.
 Trápani aconsejó a Lavalleja que mantuviera el orden dentro de la provincia demostrando capacidad para gobernarse y no iniciar nuevas operaciones militares. Lavalleja dio su conformidad.
Sin embargo se iniciaron nuevas operaciones militares sin el consentimiento de Lavalleja. Fructuoso Rivera, que se encontraba en territorio argentino, había presentado ante Dorrego un plan para invadir las Misiones y el sur de Rio Grande y crear un nuevo frente de lucha. Dorrego aceptó el plan. Rivera, que pidió la aprobación de Lavalleja para hacer la invasión y no la obtuvo, decidió actuar por su cuenta.  En abril de 1828 invadió las Misiones que quedaron en su poder.
El éxito de la campaña de las Misiones alarmó al emperador brasileño que aceleró las gestiones para llegar a una acuerdo. 
 Presionado por la situación económica y en una posición política que aún no era estable (el apoyo de las provincias era relativo), Dorrego aceptó enviar una delegación a Río de Janeiro para llegar a un acuerdo de paz.


miércoles, 31 de agosto de 2016

LEYES DEL 25 DE AGOSTO DE 1825

LEYES DEL 25 DE AGOSTO
La Honorable Sala de del Río de la Plata, en uso de la Soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente inviste, para constituir la existencia política de los pueblos que la componen, y establecer su independencia y felicidad, satisfaciendo el constante, universal y decidido voto de sus representados; después de consagrar á tan alto fin su mas profunda consideración; obedeciendo la rectitud de su íntima conciencia, en el nombre y por la voluntad de ellos, sanciona con valor y fuerza de ley fundamental lo siguiente:
 1 - Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados á los pueblos de la Provincia Oriental, por la violencia de la fuerza unida á la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole al yugo de un absoluto despotismo desde el año de 1817 hasta el presente de 1825. Y por cuanto el Pueblo Oriental, aborrece y detesta hasta el recuerdo de los documentos que comprenden tan ominosos actos, los Magistrados Civiles de los pueblos en cuyos archivos se hallan depositados aquellos, luego que reciban la presente disposición, concurrirán el primer día festivo en unión del Párroco y vecindario y con asistencia del Escribano, Secretario, o quien haga sus veces á la casa de Justicia, y antecedida la lectura de este Decreto se testará y borrará desde la primera línea hasta la última firma de dichos documentos, extendiendo en seguida un certificado que haga constar haberlo verificado, con el que deberá darse cuenta oportunamente al Gobierno de la Provincia.
 2 - En consecuencia de la antecedente declaración, reasumiendo la Provincia Oriental la plenitud de los derechos, libertades y prerrogativas, inherentes á los demás pueblos de la tierra, se declara de hecho y de derecho libre é independiente del Rey de Portugal, del Emperador del Brasil, y de cualquiera otro del universo y con amplio y pleno poder para darse las formas que en uso y ejercicio de su soberanía estime convenientes
 Queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida á las demás de este nombre en el territorio de Sud América, por ser la libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada en testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer periodo de la regeneración política de dichas provincias.

La Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en uso de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente reviste, ha sancionado y decreta con valor y fuerza de ley, lo siguiente: Siendo una consecuencia necesaria del rango de Independencia y Libertad que ha recobrado de hecho y de derecho la Provincia Oriental, fijar el pabellón que debe señalar su Ejército y flamear en los pueblos de su territorio, le declara por tal, el que tiene admitido, compuesto de tres fajas horizontales, celeste, blanca, y punzó, por ahora, y hasta tanto que incorporados los Diputados de esta Provincia, a la Soberanía Nacional, se enarbole el reconocido por el de las Unidas del Río de la Plata, a que pertenece. 

domingo, 28 de agosto de 2016

LA POLÍTICA DEL GARROTE Y LA DIPLOMACIA DEL DOLAR.

 Se llamó así a la política internacional instrumentada por el presidente Theodore Roosevelt, que gobernó los Estados Unidos desde 1901 hasta 1909, después del asesinado presidente Mac Kinley. La expresión deriva del conocido consejo que Roosevelt había dado a sus amigos: “habla suavamente, pero esgrime un garrote”. Usó la expresión big stick que significa “gran garrote”. Al amparo de esta política, los Estados Unidos promovieron en esa época una serie de movimientos expansionistas en Centroamérica y el Caribe. La idea que iba dentro fue explicada con gran precisión por el propio “Teddy” Roosevelt en el sentido de que el “desorden” y la “impotencia” en los manejos políticos y sociales de los países latinoamericanos podría demandar la intervención de una nación civilizada para poner orden. “En este hemisferio  —dijo el viejo Roosevelt en su famoso Corolario—  la fidelidad de los Estados Unidos a la doctrina Monroe podrá obligarlos, aunque eso les repugne, a ejercer un poder de policía internacional, en caso flagrante de tales desórdenes o de semejantes impotencias”.
          A fines del siglo XIX los Estados Unidos habían terminado ya la conquista del Oeste. Habían comprado Louissiana a Francia, Florida a España y Alaska a Rusia. Se habían anexado por las buenas o por las malas Texas, Nuevo México, Arizona, California, Nevada y una parte de Colorado. Hacia 1890 el ferrocarril unía las dos costas de su inmenso territorio continental. La industria y el comercio habían tomado gran impulso. Su producción de acero superaba a la de Inglaterra. Se formaron inmensos <carteles y >trusts con voluntad de dominio internacional que presionaban sobre el gobierno para que conquistara fuentes de materias primas y abriera mercados fuera de sus fronteras. Por el tratado Hay-Paucefote de 1901 Gran Bretaña dejó las manos libres a los Estados Unidos sobre el Caribe. Tomó cuerpo la llamada >doctrina del destino manifiesto, que fue el conjunto de ideas geopolíticas y económicas justificativas del expansionismo territorial norteamericano en toda esa época.
          En tales circunstancias se aplicó la diplomacia del garrote, que les dio buenos resultados en las incursiones en el Caribe, en la intervención en las Filipinas y Guam, en la promoción de la independencia panameña y la construcción del canal de Panamá, en la imposición de un protectorado económico sobre la República Dominicana, en la coacción contra Haití para que pague sus deudas en favor de bancos europeos, en la invasión militar a Cuba y en otras aventuras de este orden.
          La construcción de un canal por la zona angosta de Centroamérica, destinado unir los dos océanos, formó parte de los intereses estadounidenses en la región. Los norteamericanos adquirieron los derechos y bienes de la empresa francesa de Fernando de Lesseps, que había empezado la construcción del canal, cuando ella se declaró en bancarrota en 1889. Empujaron en 1903 la independencia de Panamá, a la sazón provincia de Colombia, y su erección como nuevo Estado para favorecer su proyecto de construcción. Catorce días después de la fundación de la República de Panamá se suscribió el tratado Hay-Buneau-Varilla, en virtud del cual los Estados Unidos obtuvieron la concesión para construir la obra, el uso de ella a perpetuidad cuando esté terminada, el control jurisdiccional de la “zona del canal” y la autorización para instalar bases militares. Todo esto a cambio de una suma de dinero y del pago de una anualidad a Panamá. La colosal obra de ingeniería se inauguró el 15 de agosto de 1914 y la “zona del canal”, verdadero enclave dentro de territorio panameño, fue sometida a un régimen especial bajo el control norteamericano. Los dos océanos no eran suficientes para proteger a los Estados Unidos del resto del mundo.

          Para el viejo Roosevelt, como lo dijo Henry Kissinger, la “diplomacia muscular” (muscular diplomacy) fue parte del papel global que debían cumplir los Estados Unidos en el hemisferio occidental. En general, ningún presidente definió tan completamente el rol de su país en la política internacional, en términos del interés nacional de los Estados Unidos, ni identificó tan amplia y comprensivamente ese interés nacional, como Theodore Roosevelt.

    La diplomacia del dolar se le denomina a la política internacional inaugurada por el presidente William Taft de los Estados Unidos (1909-1913) y seguida en buena parte por su sucesor Woodrow Wilson, quien tomó el poder en 1913. Esa política se propuso sustituir la diplomacia delbig stick del presidente Theodore Roosevelt (1901-1909) por otra más sutil. El planteamiento fue bastante simple: reemplazar la bala por el dólar. O sea imponer un dominio financiero y no militar, especialmente en la región latinoamericana y en el lejano Oriente.
          Los Estados Unidos, que a la sazón ya eran una de las tres o cuatro grandes potencias del mundo, fomentaron los negocios y las inversiones norteamericanos en América latina con el auxilio de su diplomacia. Para eso, en lo que sin duda fue una extensión de la >doctrina Monroe, el presidente Wilson pretendió excluir la inversión europea en esta parte del continente de modo que los Estados Unidos pudiesen ejercer allí el monopolio de la actividad económica.

DOCTRINA MONROE

La doctrina MONROE se basa en el discurso que este presidente realizó el 2 de diciembre de 1823.
La misma explica su actitud frente a Europa estableciendo una política aislacionista  con el viejo mundo , pero es también para muchos historiadores el inicio del intervencionismo en América Latina.
Algunos puntos a destacar de la misma serían;
No crear nuevas colonias en las Américas, ya que todos los países  americanos, por ser libres e independientes , no podían ser sujetos de dominación de potencias europeas.
La no intervención en los asuntos internos de los países americanos ;
EE.UU. no intervendría en los conflictos relacionados con los países europeos , como las guerras entre estos países y sus colonias.

En ese época, la Doctrina Monroe representaba una seria advertencia no sólo para la Santa Alianza, sino a la también a la misma Gran Bretaña de la cual se habían independizado, Si bien su efecto inmediato fue la defensa de los nuevos Estados americanos , puramente moral, ya que los intereses económicos y la capacidad política y militar de los EE.UU. no superaban la región de El Caribe. De todos modos, la formulación de la doctrina Monroe ayudo a impedir los planes de recolonización europea en América y permitió a los Estados Unidos continuar ampliando sus fronteras hacia el oeste , diezmando a las tribus indígenas que habitaron esa región. Esta expansión en el continente americano tuvo como inspiracion al llamado *Destino Manifiesto, y marcó el inicio de la política expansionista norteamericana en el continente.

*El Destino Manifiesto es el pensamiento que expresa la creencia de que el pueblo de Estados Unidos es el elegido por Dios para controlar el mundo , por lo que el expansionismo norteamericano es sólo el cumplimiento de la voluntad Divino.

IMPERIALISMO NORTEAMERICANO

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